Contesta brevemente las siguientes preguntas:
1
2
3
4
5
6
7
8
EL DOMINIO DEL FUEGO
Pero, evidentemente, las cosas no estuvieron maduras has-ta que el homínido no hubo dominado el medio principal de transformción culinaria del alimento, esto es, el fuego, la aplicación del calor. Ni que decir tiene que el fuego no se dominó para cocinar, ya que, antes de dominar el fuego, el homínido no podía ni barruntar este tipo de actividad que carecía totalmente de precedente en la evolución biológica, de modo que, cuando se produjo, fue algo absolutamente nue-vo; y, en segundo lugar, tiene que ser un rarísimo azar que, por efecto de un incendio fortuito, se produzca la transfor-mación de productos naturales en alimento aprovechables por el hombre (y lo mismo hubo de ser con el homínido).
9
10
AHÍ ME LAS DEN TODAS
Cuéntase que hubo un corregidor en una villa. Cuéntase que hubo en el pueblo una riña. Cuéntase que el alguacil, fue a poner paz a los combatientes. Cuéntase que estos, en lugar de respetar al alguacil, le arrearon cuatro bofetadas y lo echaron de allí con cajas destempladas. Y cuéntase que el alguacil volvió al corregidor, mediando entre los dos el siguiente diálogo:
-Señor corregidor, cuando yo voy a una parte en nombre de usía, ¿no represento a usía?
-Sí, hombre, sí.
-Y, cuando represento a usía, ¿no soy la misma persona de usía?
-Y cuando pegan una bofetada en esta cara, ¿no es pe-garla en la cara de usía?
-Sí, hombre, sí; pero ¿dónde vas a parar?
-Señor, es que los de la riña me han dado cuatro bofeta das en esta cara, que es la cara de usía y, por consiguien- te, usía ha sufrido también las bofetadas.
Entonces el corregidor, con toda la formalidad que uste des pueden figurarse, dijo:
-¡Ahí me las den todas!
J. MARTÍNEZ VILLERGAS